Para los que trabajáis cara al público: Nunca subestimeis el poder de un usuario
Etiquetas: humor
Etiquetas: humor
Etiquetas: asco, television

CAPÍTULO VII
“DE CÓMO LAS LENGUAS, LEJOS DE SERVIR PARA ENTENDERSE, PROVOCAN SITUACIONES TAN SURREALISTAS COMO QUE CHAVES NECESITE SIETE INTÉRPRETES PARA HACERSE ENTENDER EN EL SENADO, PESE A QUE TODOS HABLAN CASTELLANO”
Sentáronse a descansar don Quijote y su escudero cuando, tras de sí, oyeron confusas voces que provenían del interior de un enorme palacio.
-Escucha con atención, Sancho, pues hoy podemos meter las manos hasta los codos en esto que se llaman aventuras.
-Tenga cuidado mi señor, pues yo sólo oigo frases en lenguas distintas.
-A eso me refiero, pues leí yo algo parecido sobre un castigo divino en una torre llamada Babel.
Y así, caballero y escudero, adentráronse en el Senado, donde la mayoría de los presentes yacía leyendo periódicos o disfrutando siestas. Fue que se acomodaron en alguno de los asientos vacíos -que eran los más- y quedáronse a la espera.
“No estamos de acuerdo con las condiciones… (castellano) Non estamos de acordo coas condicións (gallego)… Kondizioekin ez bat gatoz… (euskera) No estem d’acord amb les condicions… (catalán) No estem d’acord amb les condicions… (valenciano)”
-Mira atento, Sancho, que no he de salir de aquí sin librarme de aquellos siete encantadores, que con sus voces están hurtando la razón a los presentes.
-Peor será esto que los molinos de viento -dijo Sancho-, mire bien lo que hace no vaya a ser el diablo quien lo engañe.
-No tengas pena, amigo; que yo te sacaré de los caldeos.
Y en diciendo esto, con la lanza en el ristre, arremetió contra los siete encantadores, golpeando costados y quebrando huesos, alguno incluso propio.
-¡Pare, pare, caballero! -gritaba un ceutí de apodo Chaves.
-No tema, noble, que ya he acabado con los que enturbiaban vuestros diálogos.
-Pare, que aquí ha habido confusión segura, pues los encantadores que vos atacáis sólo son traductores contratados.
-¡¿Contratados dice?! -respondió don Quijote.
-Sí, y bien pagados por cierto: 6.500 reales por 3 horas fue la última factura.
-¿Pero no conocen aquí todos una lengua común con la que entenderse?
-Sí, pero le confesaré que prefieren no usarla.
Fue entonces que un don Quijote turbado sacó la espada en alto y vociferó las siguientes palabras:
-Ha de saber vuestra merced, que en ninguna de mis fazañas, y han sido miles, he visto tal grado de majadería como el que aquí hallo.
”He recorrido tierras de gentes tan pobres que, con esos mesmos 6500 reales, podrían vivir varios meses. Gentes que, aun hablando también otras lenguas, tienen las entendederas suficientes para saber que ante varios presentes es de pura educación hablar aquello que todos entiendan. Lo contrario es cabezonería y borriquismo, de lo que veo ustedes van servidos.
Enfundábase ya nuestro caballero la espada cuando se volvió hacia el ceutí para facerle una última pregunta:
-Y estas gentes, cuando salen del Senado y se van a cualquier taberna a deleitarse con unas buenas migas o a tomar unos sabrosos vinos, ¿cómo se comunican con el tabernero?
-En castellano, vuestra merced -respondió el ceutí.
-¡Válame Dios! -exclamó don Quijote- Vámonos Sancho, que prefiero lidiar con gigantes aunque sean molinos, que con hombres que parecen tocinos.
.
P.D.: El autor les pide disculpas, pues el de hoy ha sido un relato más largo de lo habitual.
Es de esperar que ninguno de ustedes confunda churras con merinas, ni vean fantasmas donde no los hay. Con este artículo el autor sólo ha pretendido ofrecer un pequeño homenaje a Cervantes y a una lengua que, a veces, como en esta ocasión de los siete intérpretes, aun favoreciendo y facilitando la comunicación entre las personas, se desprecia sin razón alguna.

Es algo que aquí nos gusta mucho. Decir las cosas sin decirlas, o no decir las cosas diciéndolas. Lo mismo es una cosa que la otra. El caso es decir una cantidad ingente de barbaridades y quedarnos tranquilos, sin que parezca que somos unos grandes hijos de la gran puta sin ni siquiera un mínimo de humanidad. Empatía me dijeron una vez que es lo que falta para que esta sociedad funcione. Mentira. Es algo peor, sabemos ponernos en el lugar de los demás, sabemos sentir lo que el puede estar sintiendo, pero lo que pasa es que nos da exactamente igual, y eso si que no tiene perdón.
Ya no voy a hablar de las “leyendas urbanas” de que si los inmigrantes no se que, porque no se cuantos, porque van primero, porque tienen ayudas mágicas. No merece la pena. Creo que me voy a quedar mejor con lo que todos sabemos. No tenemos miedo u odio a los inmigrantes por que sean diferentes o porque la barrera cultural sea infranqueable, tenemos miedo y odio a la pobreza. Vale, también tenemos miedo a lo diferente. Pero lo que tenemos es miedo a la pobreza. Igual sería demagógico decir que a aceptamos a los inmigrantes ricos y nos dan asco los inmigrantes pobres, pero lo voy a decir. He visto a personas convencidamente racistas idolatrar a gente de otros países y otras culturas, y eso lo vemos todos los días. Cuando el inmigrante tiene dinero/poder/fama, ya no es inmigrante. Por lo que no somos racistas, somos gilipollas.
Miedo a lo diferente quizás si. No lo digo yo. Lo dicen Punset aqui. Y yo en realidad así lo creo, y si en realidad esta en el subconsciente, se me despejan las dudas. Tenemos miedo a lo diferente. A cualquier cambio, por pequeño que sea. Y las diferencias no siempre son pequeñas. Aspecto diferente, cultura diferente, idioma diferente. Mal asunto. Pero más allá del miedo a lo diferente, de lo que nos diga el subconsciente, de los prejuicios heredados, y de todas estas cosas contra las que tenemos que luchar en momentos así, hay que pensar que son personas. Y por muy típico que suene, muy progre, o como quieran llamarlo los reaccionarios, esto es verdad. Y por más típico que suene, el haber nacido aquí o allá, o en el otro lado, no cambia nada, por mucho que nos empeñemos en que esto es nuestro, y esto lo hemos construido nosotros, no cambia nada.
He podido escuchar tantas barbaridades que no se si pensar que es irracionalidad, o es que de verdad la gente es mala, subconsciente y conscientemente. Y lo peor es en tiempos de crisis. Cuando la gente ve peligrar su trabajo, y su bienestar, ahí las palabras y los hechos sobran, y cada uno se cubre como puede. Y al primer que se culpa es al inmigrante. Sin pensar nada más. Ellos trabajan más barato, y me quitan mi puesto de trabajo. Así de simples somos.
“Ya no estoy a favor de los inmigrante” Leo aquí. ¿Antes estabas y ahora no? Entiendo. Cuando todo va bien, me da igual, pero cuando a mi me va mal, al primero que le echo la culpa, es al más débil. Entiendo.
“Quiero que por una puta vez, el gobierno me brinde a mi las mismas posibilidades que le brinda a un tipo que se dice llamar marginado” Si. Definitivamente lo que falta es perspectiva.
No es la primera vez que oigo, ni oiré, ni oiréis, ni leeremos, que cuando un cayuco o patera viene nuestras costas, no deberíamos prestarle ayuda, o como mucho, prestársela y a tomar por culo a su país. Tampoco nos sorprenderemos cuando digan que no hay que darle papeles a nadie, ni cuando alguien suelte que todo el que no tenga papeles, fuera. Y lo que pasa es que lo que voy a decir me parece que ni siquiera hay que decirlo, esta ahí, se ve, me parece tan de sentido común que me da reparo hasta escribirlo. No es ya que una parte de nuestros impuestos vayan a ayudas para “los inmigrantes”, no es ya que “nos quiten” el trabajo, tampoco es que miles de españoles han sido emigrantes, y de mejor o peor manera, han sido acogido y han podido tirar adelante, eso da igual. Lo que aquí importa que solo pensamos en nosotros mismos, en nuestras tonterías, y queremos echarlos porque esto es nuestro. Porque me parece ridículo no pensar que no están aquí por gusto. Me parece ridículo que no pensemos que venir fue el último recurso. Me parece ridículo no pensar que nadie quiere dejar su tierra, su vida, y llegar a un sitio desconocido y totalmente extraño con absolutamente nada. Me parece ridículo no pensar que han sufrido allí, se han jugado la vida en un viaje en muchas ocasiones sin final, y que seguramente, van a sufrir aquí. Pero eso da igual, se nos cuelan y nos quitan el trabajo. Pero es igual, el guiri que viene a dejarse un pastizal en tapas, ese no nos molesta. Y es igual de inmigrante.
También nos gusta mucho decir eso de son los que más delitos cometen. Siempre creí que cuando las cosas van mal, surge la irracionalidad y la desesperación. Siempre pensé que la pobreza podía generar violencia, pero parece que no es así. Vuelvo a nombrar a Punset ¿La pobreza justifica actos violentos? Para corregirme a mismo. “Las hermanitas de la caridad eran muy pobres y nunca se caracterizaron por dosis estentóreas de violencia. Sectores de la mafia rusa superan con creces los niveles de renta promedio y han dado muestras de comportamientos delictivos sin precedentes.” “Es más fácil buscar un único culpable a tanto desvarío, como la pobreza o el cambio climático.”
Suponiendo que sea verdad, que puede que lo sea, no lo se, ni me importa, solo diré que los delitos los cometen las personas, no las nacionalidades.
Solo quiero que la gente no me diga que ellos lo tienen todo hecho, tienen todas las ayudas y todo solucionado.
No sé. No me gusta lo que leo, ni lo que oigo. Las cosas no son así. Y esto no tiene pintas de cambiar.
Y no sé. No sé si seguir escribiendo y seguir cabreándome, o parar ya, porque ya he dicho suficiente.
Y sí, eres racista.
MUY BIEN DICHO EN PERDIDO EN EL DESIERTO
Etiquetas: racismo
Etiquetas: citas, groucho marx, humor
Etiquetas: asesinos, ETA, ibarretxe, Pais Vasco
Etiquetas: camera cafe, pirateria, serie, television, tonto
Etiquetas: actualidad, guerra, israel, mundo, oriente medio
Etiquetas: citas, microsiervos, modales